Es la pregunta que más nos llega y la que peor se explica en casi todas partes. Un guante de boxeo se elige por tres cosas: cuántas onzas, cómo cierra y para qué lo vas a usar. Con eso resuelto, la marca importa mucho menos de lo que parece.
Las onzas no son la talla
Esto es lo primero que hay que entender. Las onzas (oz) miden el relleno del guante, no el tamaño de tu mano. Un guante de 16 oz no es «más grande» para manos grandes: es un guante con más acolchado, que protege más al que recibe y cansa más al que pega.
Como referencia práctica para entrenar:
- Hasta 55 kg: 10 oz
- De 55 a 70 kg: 12 oz
- De 70 a 85 kg: 14 oz
- Más de 85 kg: 16 oz
En niños la escala baja: de 6 a 10 oz según el peso. Lo explicamos en detalle en material de boxeo para niños.
Un guante para cada cosa (o uno para todo)
Saco. Guante más duro y compacto, entre 10 y 14 oz. El relleno está pensado para aguantar impacto repetido sin aplastarse.
Guanteo. Aquí se sube de onzas a propósito: 14 o 16. Más acolchado significa menos daño para la persona que tienes delante, que es de lo que se trata cuando los dos estáis entrenando.
Competición. Lo marca el reglamento y suele ser 10 oz hasta wélter y 12 por encima, con guante homologado por la federación.
Si solo vas a comprar uno y entrenas tres días por semana sin competir, coge 14 oz y con eso haces saco y guanteo suave. Aquí están los de boxeo.
Velcro o cordón
El cordón sujeta mejor la muñeca y es lo que se usa en competición, pero necesitas que alguien te lo ate. El velcro te lo pones y te lo quitas solo en tres segundos. Para entrenar, velcro sin discusión: vas a abrirlos y cerrarlos veinte veces por sesión.
Lo que sí conviene mirar es cuánto recorrido tiene la muñequera. Un velcro corto que apenas da una vuelta sujeta poco.
Piel o sintético
La piel dura más y se adapta a la mano con el uso, pero cuesta más y necesita secarse bien. El sintético bueno hoy aguanta perfectamente un uso de tres días por semana y es la opción razonable para empezar. El sintético malo se descose por la costura del pulgar en seis meses: ahí sí se nota el precio.
Cómo probarlo
Siempre con la venda puesta, nunca con la mano desnuda. El puño tiene que cerrarse del todo sin que los dedos topen en el fondo y sin que sobre espacio. Cierra la muñequera y comprueba que aún queda velcro por ajustar: si llega al límite, el guante te va justo.
Y un detalle que casi nadie mira: el pulgar. Tiene que quedar pegado al cuerpo del guante, no separado. Un pulgar suelto es una lesión esperando.
Cuidarlos para que duren
No los dejes dentro de la bolsa cerrada. Sácalos al llegar a casa, ábrelos del todo y deja que se sequen fuera de la bolsa; si puedes, con un desecante dentro. La mayoría de guantes no mueren por uso, mueren por humedad.
Y véndate siempre. La venda absorbe el sudor que si no va directo al relleno. Ver vendas · Ver bolsas.