Listas de mejores boxeadores hay cientos y casi todas discuten lo mismo: si cuenta el palmarés, el impacto fuera del ring o lo que uno era dentro de él. Aquí van diez nombres elegidos por lo segundo, por lo que cambiaron. No están ordenados de mejor a peor, entre otras cosas porque esa lista no existe.
Jack Johnson
Primer campeón mundial de los pesados negro, en 1908, en una época en la que eso le costó persecución judicial y el exilio. Boxísticamente fue un adelantado: defensa inteligente, contragolpe y paciencia cuando lo normal era ir de frente.
Sugar Ray Robinson
El boxeador con el que se compara a todos los demás. 173 victorias, seis veces campeón del mundo en dos categorías y un estilo que hacía parecer fácil lo difícil. La expresión «libra por libra» se inventó, literalmente, para poder decir que era el mejor sin meterse en el lío de los pesos.
Rocky Marciano
49 combates, 49 victorias, 43 por KO. Es el único campeón de los pesados que se retiró invicto y nunca volvió, que es la parte más difícil. No era elegante ni falta que le hacía: presión constante y una derecha que terminaba discusiones.
Muhammad Ali
Cambió lo que se esperaba de un peso pesado: movimiento de piernas de un peso ligero, manos bajas y una cabeza que esquivaba hacia atrás. Y cambió lo que se esperaba de un deportista fuera del ring, que le costó tres años y medio de licencia en su mejor momento.
Roberto Durán
Manos de piedra. Panameño, campeón en cuatro categorías distintas a lo largo de cinco décadas en activo. Del ligero al medio, pegando igual de fuerte y con una mala idea dentro del ring que no se enseña.
Marvin Hagler
Siete años como campeón indiscutido del peso medio y once defensas. Zurdo que peleaba de diestro cuando le convenía, con una barbilla que no se rompió nunca. Su combate de tres asaltos contra Hearns en 1985 sigue siendo el patrón de lo que es una guerra.
Julio César Chávez
89 combates sin perder, récord que parece de otro deporte. Trabajo al cuerpo hasta que el rival se apagaba solo, y una capacidad para aguantar castigo que en México todavía se cuenta en los gimnasios.
Mike Tyson
Campeón de los pesados más joven de la historia con veinte años. Lo que se recuerda son los nocauts, pero lo que había debajo era el estilo peek-a-boo de Cus D’Amato: guardia alta, cabeza en movimiento y entrar por debajo del golpe del rival.
Laila Ali y la generación que abrió la puerta
El boxeo femenino tardó en tener espacio y campeonas como Laila Ali, Christy Martin o Lucia Rijker empujaron la puerta desde dentro en los noventa. Sin ellas no existe el cartel de hoy ni la presencia del boxeo femenino en los Juegos, que llegó en 2012.
Manny Pacquiao
Campeón del mundo en ocho categorías distintas, de mosca a superwélter, algo que no había hecho nadie y probablemente no vuelva a hacerse. Zurdo, rápido, y con una segunda mano que tardó años en desarrollar y le cambió la carrera.
Lo que tienen en común
Ninguno llegó por talento a secas. Todos fueron gente que repitió lo mismo durante años en un gimnasio cualquiera antes de que nadie supiera su nombre. Eso es lo que se puede copiar; el resto, no.
Si estás en esa parte del camino, lo básico es lo de siempre: guantes que te valgan, vendas y horas. Las horas no las vendemos.