Material de boxeo para niños: qué hace falta

Un niño empieza boxeo y la primera pregunta en casa suele ser qué hay que comprarle. La respuesta corta: menos de lo que parece, y nada caro al principio. La respuesta larga es esta.

Lo que hace falta desde el primer día

Ropa cómoda y agua. Eso es todo. En la mayoría de escuelas los primeros días son movilidad, coordinación y técnica sin guantes. No compres nada hasta ver si le gusta; a los dos meses lo sabrás.

Lo que hace falta cuando ya va en serio

Vendas. Lo primero y lo más barato. En niños se usan vendas más cortas, de dos metros y medio o tres, porque la mano es pequeña y una venda de adulto se acumula en la muñeca. Ver vendas.

Guantes. Aquí es donde más se equivoca la gente. El guante de niño va por peso, no por edad, y se queda entre 6 y 10 onzas: 6 oz hasta unos 25 kg, 8 oz de 25 a 35, 10 oz por encima. Comprar uno grande «para que le dure» es contraproducente: el guante baila, la muñeca no queda sujeta y el golpe entra mal. Ver guantes.

Bucal. En cuanto haya contacto, sin excepción y sin discusión. Los de moldear en agua caliente valen perfectamente y cuestan poco. Hay que rehacerlo cuando cambian los dientes.

Casco. Solo si la escuela lo exige o si va a competir. Las federaciones lo obligan en categorías de menores.

Lo que casi nunca hace falta

Botas de boxeo, saco en casa, manoplas y todo lo que se compra en el segundo mes de entusiasmo. Un niño de diez años no necesita un saco en el salón: necesita ir tres días por semana. El material se compra cuando el uso lo pide, no antes.

Tallas: cómo no fallar

Los guantes de niño suelen quedarse pequeños en una temporada y media, y es normal. Dos trucos: mide la mano cerrada con la venda puesta, no sin ella, y comprueba que el cierre de muñeca todavía tiene recorrido cuando el guante está ajustado. Si el velcro llega al tope, ya va justo.

La ropa, al contrario, sí puede ir una talla grande. Aquí está lo que tenemos de niño.

Dos cosas que preguntar en la escuela antes de pagar

Primero, a partir de qué edad y con qué criterio se empieza a hacer contacto. Segundo, si hay grupos por edad o si meten a todos los menores juntos. Un chaval de ocho años entrenando con uno de quince no aprende más rápido, aprende a tener miedo.

El material no hace al boxeador

El mejor guante del mundo no arregla una escuela mala, y una escuela buena saca adelante a un crío con guantes prestados. Primero el sitio, después el material. Y en el material, el orden es siempre el mismo: vendas, guantes, bucal. Lo demás ya se verá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll al inicio