Boxeo femenino: por dónde empezar

Hace veinte años una mujer que entraba en un gimnasio de boxeo en España era noticia dentro del gimnasio. Hoy hay salas donde son la mitad de la clase. El deporte tardó en abrir la puerta —el boxeo femenino no fue olímpico hasta Londres 2012— y desde entonces ha ido bastante rápido.

Lo que suele frenar el primer día

Casi siempre lo mismo: la idea de que hay que pelear. No hay que pelear. La inmensa mayoría de la gente que entrena boxeo, hombres y mujeres, no se sube a un ring en su vida. Se entrena técnica, saco, cuerda y guanteo suave si te apetece, y ya está.

Lo segundo que frena es pensar que hay que llegar en forma. Se llega como se llega; la forma es la consecuencia, no el requisito.

El entrenamiento es el mismo

No hay un boxeo para mujeres y otro para hombres. La guardia es la misma, el directo es el mismo y el saco pesa lo que pesa. Las diferencias reales son de reglamento en competición: cuatro asaltos de dos minutos en amateur femenino frente a tres de tres en masculino, y poco más.

Sí hay una diferencia práctica en el material, y es de talla, no de deporte: manos más pequeñas, guantes que suelen ir de 10 a 12 onzas para entrenar en lugar de 14 o 16. Un guante que te baila es un guante que no protege.

Qué hace bien y qué no

Lo que dice todo el mundo que lleva un tiempo es que cambia la postura y la manera de ocupar el espacio. Aprender a que te vengan encima y no retroceder tiene un efecto fuera del gimnasio que no se explica bien por escrito.

Lo que no hace: no es una clase de tonificación con guantes. Vas a acabar sudando mucho y con agujetas en sitios raros, sobre todo hombros. Y las manos duelen las primeras semanas, hasta que aprendes a cerrar el puño y a vendarte bien.

Cómo elegir gimnasio

Pregunta dos cosas antes de apuntarte: si hay clases dirigidas de técnica para gente que empieza, y a partir de cuándo se guantea. Si la respuesta a la segunda es «cuando quieras», desconfía. Los sitios buenos tienen paciencia.

Y si puedes, ve a mirar una clase antes. En quince minutos se ve si el ambiente es de entrenar o de exhibirse.

Lo que hace falta para empezar

Vendas y guantes, en ese orden. Las vendas son lo que evita la mayoría de lesiones de mano y cuestan poco. Para los guantes, 10 o 12 onzas para entrenar, y que cierren bien de muñeca. Bucal en cuanto vayas a guantear, y las protecciones cuando toque.

Para entrenar, ropa que no estorbe: tenemos camisetas y sudaderas de mujer pensadas para esto y no para la foto.

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