Boxeo: reglas, categorías y cómo se puntúa

Si estás empezando o llevas a alguien a su primer combate amateur, hay cuatro o cinco cosas que conviene tener claras antes de sentarse a ver. El boxeo parece simple —dos personas, unos guantes— y por debajo tiene un reglamento bastante preciso.

El asalto, el descanso y poco más

Un combate se divide en asaltos con un minuto de descanso entre ellos. En amateur masculino suelen ser tres asaltos de tres minutos; en femenino, cuatro de dos. En profesionales la horquilla va de cuatro a doce asaltos de tres minutos, según el cartel y el título en juego. Doce es el máximo desde los años ochenta: antes se llegaba a quince.

Dónde se puede pegar y dónde no

Puntúa el golpe dado con la parte de los nudillos del guante, en la parte frontal y lateral de la cabeza y del tronco por encima de la cintura. Todo lo demás está fuera: por detrás de la cabeza, por debajo del cinturón, con el canto o la parte interior del guante, con el codo, el hombro o el antebrazo. Tampoco vale golpear a alguien que está cayendo o que ya está en la lona.

Agarrar, empujar, cabecear o dar la espalda de forma continuada se avisa primero y se penaliza después. Tres avisos por lo mismo y el árbitro suele descontar un punto.

Cómo se puntúa de verdad

Esta es la parte que más discusiones genera en el sofá. Tres jueces puntúan cada asalto por separado, casi siempre con el sistema de diez puntos: el que gana el asalto se lleva 10 y el otro 9. Si hay derribo, suele quedar 10-8. Si hay dos derribos, 10-7.

Lo importante es que no se suman golpes. Los jueces valoran cuatro cosas: golpes limpios que entran, dominio del ring, agresividad efectiva —agresividad que produce algo, no la de ir hacia delante comiendo— y defensa. Por eso un boxeador puede tirar la mitad de golpes que el otro y ganar el asalto: si los que entran son limpios y él marca el ritmo, gana.

Las formas de terminar

Un combate acaba por decisión de los jueces si se completan los asaltos, y ahí puede ser unánime, dividida o mayoritaria. Antes puede acabar por KO, cuando alguien no se levanta en diez segundos; por KO técnico, cuando el árbitro para porque uno no puede defenderse; por abandono de la esquina, que es la toalla; o por descalificación. También hay combates que se paran por corte y se deciden a los puntos que hubiera en ese momento.

Las categorías de peso

Existen para que nadie pelee contra alguien quince kilos más grande, y van del peso mínimo —por debajo de 48 kg— al peso pesado, sin límite superior. Entre medias hay más de quince divisiones: mosca, gallo, pluma, ligero, wélter, medio, semipesado y las variantes súper y ligero de cada una. El pesaje se hace la víspera, y en amateur el mismo día.

El material que exige el reglamento

En amateur, casco en muchas categorías, protector bucal obligatorio, coquilla y guante homologado según el peso: 10 onzas hasta wélter y 12 por encima, con variaciones según federación. Las manos siempre vendadas, y el vendaje se revisa antes de subir.

Para entrenar no hace falta nada de competición, pero sí lo básico bien puesto: guantes de boxeo del peso que te corresponda, vendas y, en cuanto empieces a guantear, el resto de protecciones. Con eso y una cuerda se entrena durante años.

Del entrenamiento, la parte que no se ve en los combates es la de paos y manoplas: el trabajo por parejas donde se entrenan la precisión y el momento de golpear.

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